No hay dinero. Esa es la conclusión a la que todos llegaron luego de escuchar el discurso del presidente Carlos Mesa quien no asumió ningún compromiso con Potosí al rendir homenaje a la gesta libertaria del 10 de Noviembre de 1810.

El Presidente participó en los actos de homenaje al levantamiento armado del 10 de Noviembre de 1.810 junto a dos de sus ministros de Estado
El Jefe de Estado debió realizar una dramática descripción de la economía nacional debido a que el presidente del Concejo Municipal, Jorge Vidaurre, hizo una relación de las necesidades de Potosí y solicitó ayuda para satisfacerlas. Al terminar su intervención, Vidaurre le pidió sinceridad al Primer Mandatario porque “Potosí ha visto pasar muchos presidentes. Vinieron, nos escucharon, se comprometieron, se fueron y nunca cumplieron”. Como Vidaurre pidió hablar con la verdad, Mesa respondió en ese sentido. “La situación de Bolivia es particularmente grave”, sentenció el Primer Mandatario a tiempo de advertir que “el estado gasta mucho más de lo que (le) ingresa”. Pese a ello, dijo que la solución a tal dilema no pasa por reducir sueldos de las autoridades, porque esa medida sería un paliativo insignificante, sino por incrementar las recaudaciones. En ese sentido, señaló que es preciso llegar a la igualdad tributaria; es decir, al momento en que “absolutamente todos” paguen sus impuestos sin recurrir a ardides que incluso se traducen en vulneraciones a la ley. Mesa recordó que el déficit fiscal está llegando a un extremo demasiado alto —8 por ciento— y, para empeorar las cosas, las previsiones señalan que el año 2004 será muy duro en términos económicos.
Dijo que la única solución que su gobierno ha identificado para llenar el hueco causado por el elevado déficit fiscal es la cooperación externa. “En otras palabras, vamos a pedir que (los organismos internacionales) nos regalen plata para cubrir esa brecha”, dijo. Aunque los organismos internacionales habrían aceptado entregar recursos al país para atenuar el impacto del déficit, condicionaron semejante concesión a que el país desarrolle un mecanismo que le permita mejorar sus recaudaciones.
La comitiva
La comitiva oficial que visitó la Villa Imperial en la jornada de ayer estuvo encabezada por el presidente de la república, Carlos Diego Mesa Gisbert. Junto al primer mandatario estuvieron los ministros de trabajo, Luis Fernández, y de Obras Públicas, Jorge Urquidi. El equipo de apoyo al Presidente se redujo a unas pocas personas que asistieron a los actos centrales de homenaje a la gesta libertaria de 1.810.
Asimismo, se contó con la presencia del director ejecutivo del Servicio Nacional de Caminos, José María Bakovic y un equipo técnico. El representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) Ives de la Goublayé de Menorval también llegó a la Villa Imperial en este aniversario cívico.