La atleta nacional Geovana Irusta batió ayer su propio récord y se quedó con la medalla de oro, por tercera vez consecutiva, en la prueba de los 20 kilómetros marcha dentro de los XV Juegos Deportivos Bolivarianos de Armenia y Pereira (Colombia).
Antes, cuando faltaban cerca de cuatro kilómetros para llegar a la meta y había logrado sacar una buena ventaja al resto del pelotón, un malestar comenzó a jugarle una mala pasada.
Sin embargo, Geovana no paró, superando el momento más difícil de su carrera y dando muestras de que se puede convivir con una lesión.
Bolivia se despidió de los Bolivarianos 2005 con dos oros. El segundo lo consiguió el tirador Gabriel García que se impuso en la prueba de pistola de fuego central 25 milímetros.

Faltaban cerca de cuatro kilómetros para llegar a la meta y había logrado sacar una buena ventaja al resto del pelotón, pero un malestar comenzó a jugarle una mala pasada. Geovana Irusta tenía unas ganas insoportables de expulsar lo que había comido el día anterior, pero no podía parar un segundo, porque prácticamente tenía asegurada la medalla de oro.
Esa fue la escena previa a la consagración de la atleta nacional en la prueba de los 20 kilómetros marcha en los XV Juegos Deportivos Bolivarianos de Armenia y Pereira (Colombia). Irusta ayer se quedó con la medalla de oro, por tercera vez consecutiva, y batió su propio récord.
Largó de la competencia como favorita, sin embargo la colombiana Sandra Zapata no estaba dispuesta a ceder fácilmente la medalla de oro en su propia casa. En los primeros 8 kilómetros la disputa por el primer lugar estaba concentrada en Irusta y Zapata, que mantenían el mismo ritmo y estaban muy pegadas. El resto de las deportistas se fueron quedando.
Pero fue a partir del kilómetro diez que la boliviana comenzó a acelerar el paso y a desprenderse de la local, que no soportó el ritmo de Irusta. El público que se postró en las aceras de la de la avenida Centenario de Armenia se dividió su preferencia entre ambas atletas, para alentarlas. Cerca del kilómetro 16, Geovana ya había conseguido una ventaja que prácticamente la coronaba, pero también desde allí comenzó a lidiar con las nauseas que le exigían para y atender la necesidad. “Tenía asegurado el primer lugar, no podía distraerme con nada. Fueron los cuatro kilómetros más largos de mi vida, sentía que no avanzaba nada”, aseguró minutos después de concluir la prueba.
Como ya lo hizo en las dos últimas versiones de los Juegos Bolivarianos
(Arequipa 1997 y Ambato 2001), cruzó la meta ante la mirada, los aplausos y gritos de la gente. Estaba pálida y sus piernas se desvanecían. Lo primero que hizo fue arrojar a un lado de la ruta y ser atendida por los paramédicos, sin embargo, en unos minutos se recuperó y recuperó las fuerzas para trepar hasta lo más alto del podio.
Irusta registró 1 hora, 39 minutos y 14 segundos; mientras que Patricia Zapata fue la segundo en llegar con 1 hora, 41 minutos y 07 segundos. Es festejo fue aún mayor al conocer que también había batido el récord bolivariano que ella misma había impuesto en los Juegos de Ambato en 2001. Su anterior marca era de 1h45´´04.
La de ayer fue la segunda competencia que concluye Irusta en todo el año y la primera que gana, luego de superar una lesión en la pantorrilla derecha que la dejó inactiva más de dos meses. Hace 15 días disputó el Mundial de Helsinki (Finlandia) y terminó en el puesto 19, convirtiéndose en la mejor ubicada entre las atletas latinoamericanas.
Este año no pudo revalidar su título de campeona sudamericana, que había conseguido en 2004, porque no asistió a la prueba. “Este año las competencias estaban muy juntas, así que tuvimos que priorizar y el sudamericano no entró”, comentó Irusta. También sufrió la peor faceta de su carrera luego de registrar su primer abandono en el Panamericano de Perú.
“Nunca me había retirado de una prueba, fu muy difícil, pero el título Bolivariano y mi participación en el mundial son las mejores cosas que me pasaron este año”, concluyó.
García ganó la décima dorada
Para completar a diez las preseas doradas de Bolivia, el deportista nacional Gabriel García se impuso ayer en la prueba de pistola de fuego central 25 milímetros en el Club de Tiro Deportivo Punto 30 de Armenia. El papá de la doble medallista de este mismo deporte, Carina García, cerró la cosecha en los XV Juegos Deportivos Bolivarianos.
García, que es uno de los más experimentados del equipo boliviano, estuvo impecable en su participación sumando un total de 565 unidades en la clasificación general. El segundo fue el venezolano Felipe Beuvrin con 563 puntos y el tercero fue Marco Carrillo de Perú con 562.
Los nacionales José Héctor Gutiérrez y Gunther Paz también participaron de la prueba, pero no tuvieron mucha suerte. El primero terminó en el séptimo puesto y Paz en la decimosegunda posición.
Con esta presea, el tiro deportivo fue la segunda disciplina que aportó más medallas de oro para Bolivia. En total fueron tres, dos de Carina García y una de su padre.