Un nuevo hecho, inexplicable para los creyentes, ocurrió en uno de los objetos que están en la capilla del Cristo que Llora. Brotaron flores en una corona de rama seca.

Cuatro pequeñas florecillas y otro tanto de hojas que empezaron a crecer en la corona de púas que descansa sobre la cruz de la Capilla del Cristo de Limpias, aparecieron en el lapso de las últimas 48 horas, despertando el interés de muchos católicos y avivando la fe de otros que consideran el hecho un verdadero milagro.
El hecho llama la atención considerando que este pedazo de rama ya fue cortada hace 8 años y ahora brota flores.
Desde hace dos días que la capilla de San Pedro es visitada constantemente por creyentes y devotos que, entre curiosos y fervientes, quieren presenciar el denominado milagro, en medio de un lugar que ya es considerado santo por muchos, ya que allí, el Cristo de Limpias y la Virgen de la Inmaculada Concepción lloraron lágrimas y exudaron sangre desde hace ya varios años.
Karin Mapric, nieta de la dueña de casa donde está ubicada la capilla, fue la primera en percatarse de la inusual aparición de los diminutos capullos, brotados de un delgado tronco espinoso que según sus dueños fue cortado hace 8 años.
Esta rama conforma la corona de Cristo y está ubicada sobre una cruz que descansaba en el patio y que ahora acompaña la imagen del Cristo de Limpias.
En uno de los extremos cortados de la corona y que está atado al otro por un nylon, es donde crecieron las flores, las hojas por otra parte están en el resto del cuerpo.
Ema Urquidi, la dueña de casa, sostiene que además el crecimiento de las pequeñas flores ha sido rapidísimo, se abrieron en cuestión de horas dejando ver sus colores, rojo, amarillo y verde.
La mujer dijo que por ahora la Iglesia no ha mostrado interés en lo que su familia y muchas otras personas consideran un milagro.
Las personas que se congregaron en la capilla milagrosa, de todas las edades y origen social, llevaban velas en las que depositaron fervientes deseos y pedidos, biblias y rezos, y expresaron su fe sobre los fenómenos que rodean al Cristo de Limpias.