La persistente lluvia del 31 de diciembre de 2003 y las primeras horas del año nuevo ocasionaron el desborde de dos ríos. Las aguas provocaron el remojo del adobe y la caída de 20 viviendas. Los cliceños claman por ayuda.

Trabajan para salvar sus pertenencias.
OPINION visitó ayer la zona afectada por la inundación y recogió varios testimonios de los pobladores que claman pronta ayuda de las autoridades para intentar salvar sus sembradíos y lo que queda de sus viviendas.
Veinte casas se vinieron abajo y otras 70 están a punto de correr la misma suerte, en la localidad de Cliza, a consecuencia de las inundaciones que anegaron viviendas y sembradíos de los pobladores.
En apenas cinco días, la población de Cliza se vio afectada en dos oportunidades por el desborde de los ríos Cliza y Paracaya, afectando a 8 poblaciones como son Huerta Huasa, Villa Rosario, San Juan de Liquiwas, San Isidro, Tomilu Rancho, Villa Rosario, Villa Florida y Villa Vilococha.
Afortunadamente no se tuvo que lamentar la pérdida de vidas humanas, pero sí de bienes materiales, debido a que 20 casas se vinieron abajo, 70 están a punto de caer y más de 200 hectáreas de terreno, con sembradíos de maíz, han sido dañadas.
El alcalde municipal de Cliza, Tito Jaldín Delgadillo, informó a OPINION que “esta es la segunda vez que la población de Cliza sufre las consecuencias climáticas, con un saldo negativo de 800 familias afectadas de 8 comunidades y que la situación requiere de pronto auxilio”.
El domingo 28 de diciembre, la población de Cliza fue sorprendida con inundaciones que afectaron a las viviendas y sembradíos. Las villas mas afectadas son Villa Florida y Villa Vilococha.
Claman ayuda
OPINION visitó ayer la zona afectada por la inundación y recogió varios testimonios de los pobladores que claman pronta ayuda de las autoridades para intentar salvar sus sembradíos y lo que queda de sus viviendas.
Una pobladora de Villa Vilococha, María Peñaranda, mencionó que hasta el momento no recibieron el apoyo de Defensa Civil, tampoco de la Prefectura de Cochabamba y menos se ha hecho presente en el lugar el Alcalde de Cliza.
El profesor Froilán Lazarte aseguró que cada familia está buscando soluciones por su cuenta y agregó que tampoco recibieron ayuda durante el primer desborde.
“Recién vinieron los soldaditos del cuartel y realizaron arreglos en las acequias pero no ha sido suficiente”, protestó el profesor Lazarte.
Reclamó también la presencia de las autoridades para que colaboren a la población damnificada. “No tenemos apoyo, sólo cuando hay campañas y (los políticos) necesitan de nuestros votos están presentes pero después se pierden”, agregó.
Por otra parte, se pudo observar la dramática situación de personas que dejaron sus viviendas en buenas condiciones y se trasladaron a la ciudad de Cochabamba, a vender sus productos, y al retornar se encontraron una imagen desoladora de sus casas y sembradíos.